Realmente no tengo nada que decir así que este post va a ser un popurrí de banalidades.
Se nota que el final de curso está cerca... sí, final de curso. Porque soy una sufridora del fantástico plan Bolonia y mis clases acaban el 5 de mayo, con semana santa de por medio, parciales que al final no son parciales y nos los comemos sin masticar, trabajos que salen de debajo de las piedras, y broncas y depresiones de profesores catedráticos. El caso es que me ha pillado el toro y me encuentro con cuatro trabajos que deberían estar por la mitad y náh mas he puesto el nombre.
Pero ya me he puesto a ello y eso se entregará el día que esté mandao.
Y que además, a mi eso me da igual porque esta noche me voy de
CON CIER TA ZO (así separadito y bien grandote) y además benéfico para limpiar conciencas y esas cosas.
Pero es que mañana seguirá sin importarme porque me voy a otro concierto chachi molongui de mis amados Love of Lesbian (y este concierto va en pequeñito porque les acompaña Dorian y a mi esos me chupan el dedo gordo del pie izquierdo).
Además, estoy feliz porque mi Benicio (personaje habitual en nuestra Villa Sandía) me deja mensajes ocultos por la red.